LEAN SIX SIGMA. APORTANDO VALOR DESDE LA EXCELENCIA OPERATIVA

Lean Six Sigma es la metodología de trabajo en la que se apoya Erhardt Proyectos para aportar valor a sus clientes desde la excelencia operativa. Marian España, Coordinadora de Operaciones de la compañía, nos proporciona las 6 claves que están haciendo que su implantación resulte posible, sin grandes costes y con la aceptación y compromiso de todo el equipo.

A MEDIDA
Lean Six Sigma es un enfoque de mejora que las compañías implementan para incrementar la calidad de sus productos y/o servicios, mejorar la eficiencia de los procesos y la productividad, aumentar la satisfacción del cliente y la rentabilidad.

Cada empresa, debe personalizarla atendiendo a la naturaleza de su negocio. En nuestro caso, hemos puesto el esfuerzo inicial en las dos actividades clave de nuestra cadena de valor, que más contribuyen al despliegue de nuestra estrategia “boutique & unique” con la que hemos irrumpido en el mercado en Enero de este año.

DESDE LA DIRECCIÓN
Lean Six Sigma implica un cambio significativo en el modo de hacer las cosas. Supone desaprender “vicios adquiridos” para adquirir mecánicas de trabajo más eficientes, pero también invertir y utilizar nuevos recursos, tecnológicos principalmente, a los que hemos de acostumbrarnos.

Es por ello, que su implantación debe ser impulsada y facilitada por la Dirección de la compañía. En Erhardt Proyectos, es nuestro Director General Igor Muñiz, quien está esponsorizando el proceso, asegurando la involucración de todo el equipo y dotándolo de los medios materiales necesarios para su éxito.

ALINEADA A LA ESTRATEGIA
No se busca la eficiencia por que sí, sino una sistemática adaptable que permita, en cada momento, tener la flexibilidad y agilidad adecuadas para dar respuesta a los objetivos estratégicos relacionados con el desarrollo, consolidación y crecimiento del negocio.

Para nosotros esos objetivos están relacionados con la capacidad de aportar mejores ideas, soluciones y experiencias a nuestros clientes, dentro del “time to market” en el que las necesitan para ser diferenciales y competitivos.

Es por ello, que el despliegue inicial de esta metodología lo hemos focalizado en todos aquellos procesos internos en los que está presente el cliente: la comercialización y la ejecución de las operaciones adjudicadas.

CONTANDO CON TODOS
Es inviable abordar un proceso de este tipo sin contar con la involucración de todo el equipo de la empresa y sin crear equipos multidisciplinares de trabajo para la identificación de todo tipo de desperdicios dentro de las actividades clave sobre las que se quiere lograr mayor eficiencia.

Nosotros estamos organizando distintos workshops en los que participan diferentes profesionales de la compañía para identificar desperdicios. En las sesiones, empleamos técnicas de pensamiento lateral para ser capaces de proporcionar ideas creativas que nos ayuden a eliminar éstos, con el menor coste y tiempo posible.

ESCALADA, POCO A POCO
La implantación debe ser escalada. El principal freno suele ser la dificultad de abandonar ideas fijas y rechazar el estado actual de las cosas, ya que forman parte de nuestros arraigados mapas mentales, así como el centrarnos en el “no es posible”, en lugar de apostar por buscar cómo pueden hacerse las cosas de otro modo.

Una vez identificados los desperdicios y las acciones para eliminarlos nuestros equipos se centran en probar poco a poco, las diferentes medidas, dando tiempo a verificar si funcionan o no. En caso afirmativo el desperdicio se elimina. En caso negativo tratan de encontrar la causa real que lo genera y de proponer ideas desde la dificultad con la que se están encontrando. Así mismo, si durante la prueba detectan algún error buscan la forma de arreglarlo al momento.

De este modo van asentando las nuevas prácticas que sustituyen a las que generan los desperdicios.

CON MENTALIDAD DE MEJORA CONTINUA
No se busca la perfección, sino la mejora continua, dado que vivimos en un entorno cambiante donde se generan nuevas necesidades de forma constante.

Nuestros equipos de trabajo se reúnen de forma diaria 5-10 minutos para compartir incidencias, problemas y sugerencias. Además, mensualmente mantenemos reuniones de mejora donde determinamos qué nuevos desperdicios de los identificados deben ser trabajados para su eliminación. De esta forma tan sencilla introducimos en la rutina diaria de las personas el componente de mejora continua y nos ayuda a trabajar mejor en equipo, a distribuir mejor las cargas y a ser, en definitiva, más efectivos.

Marian España
Coordinadora de operaciones

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